Controla el hambre emocional con estos consejos

Nuestras emociones influyen en nuestra salud general. Los estados mentales poseen una relación directa con algunos de los procesos básicos que realiza nuestro organismo. El hambre es una de ellas. En muchas ocasiones, nos sorprendemos comiendo alimentos poco tiempo después de haber realizado una de las comidas más importantes del día, y además, esta ingesta suele ir acompañada de una gran impulsividad. ¿Qué nos está pasando? El hambre emocional ha hecho acto de presencia, sin atender a tipos de alimentos, rutinas ni hambre fisiológico. A continuación te contamos en qué consiste el hambre emocional y cómo puedes hacerle frente mediante unos fáciles consejos. ¡Toma nota!

¿Qué es el hambre emocional?

El hambre emocional es el término que describe el proceso de utilizar la comida para poder mejorar nuestras emociones y, en última instancia, sentirnos mejor. Se trata de un trastorno alimenticio que busca la satisfacción psicológica inmediata. No obstante, posee serias desventajas para nuestra salud y para nuestro estado de ánimo posterior.

A todos nos ha ocurrido alguna vez; nos encontramos ansiosos, depresivos y/o estresados, y tendemos a picar entre horas alimentos no demasiado saludables. Creemos notar la sensación de hambre, aunque sabemos que, fisiológicamente, nuestro cuerpo no necesita comida.

En la mayoría de estas ocasiones, lo que experimentamos es hambre emocional. Nuestra mente afronta estados de ansiedad, estrés y/o depresión con la ingesta de alimentos, creyendo que, de esta manera, estos estados mentales tan complicados se aliviarán y/o incluso desaparecerán. Pero, lejos de lo que pueda parecer, la ingesta descontrolada de comida produce otros problemas que se suman a los ya existentes.

Desventajas del hambre emocional

Controlar el hambre emocional es de vital importancia para prevenir las desventajas que puede ocasionarnos. Entre ellas, encontramos:

  • La ingesta descontrolada y habitual de alimentos ricos en azúcar y grasas trans, lo que puede producir problemas serios de salud, como diabetes, colesterol y, en casos graves, problemas cardiacos.
  • El aumento de peso que conlleva la ingesta habitual de estos productos
  • La pérdida de los buenos hábitos alimenticios instaurados hasta la fecha
  • La normalización de alimentos azucarados y no saludables en nuestra dieta

Por todo ello, merece la pena controlar el hambre emocional para que no nos termine pasando factura.

Consejos para controlar el hambre emocional

1-No tengas al alcance comida basura

Si te resulta complicado controlar el hambre emocional y tus idas y venidas constantes a la cocina, puedes controlar lo que ingieres quitando de tu alcance aquellos alimentos más nocivos para la salud.

La mejor manera de evitar ingerirlos es expulsarlos de la lista de la compra, y cambiarlos por alimentos saludables; frutas, frutos secos y verduras que puedan comerse crudas, como la zanahoria, son estupendas opciones para tener disponibles en caso de que el hambre emocional haga su aparición.

Evitar aquellas bebidas azucaradas y abastecer tu nevera con agua y/o infusiones puede ser una muy saludable manera de acatar tus antojos emocionales de azúcar.

2-Entretente antes de acudir a la cocina

En ocasiones, el hambre emocional actúa con demasiada impulsividad. Esto es lo que provoca que nos acerquemos a la nevera a cualquier hora para dar un bocado. En muchas ocasiones, esta impulsividad decae en un periodo de tiempo corto, de tan solo unos minutos. Por ello, puede ser útil encontrar un entretenimiento justo en el momento en que las emociones pidan comer; probablemente, llevar a cabo este entretenimiento será suficiente para que el hambre emocional descienda y puedas evitar ingerir alimentos que no te convienen.

3-De vez en cuando, date un capricho

La mente es sabia, y sabe en todo momento lo que le hace falta a nuestro organismo. Además, basta con prohibir un alimento, para que el cerebro decida que es buen momento para tomarlo.

Por ello, lo verdaderamente saludable no resulta prohibir aquellos alimentos más nocivos, sino introducirlos en la dieta de manera moderada. Si nuestro cerebro obtiene todos los nutrientes que le otorga una alimentación completa, no pedirá determinados alimentos y esto reducirá nuestros paseos a la cocina.

Comer sin culpa de vez en cuando previene recaídas y remordimientos.

Estos tres consejos pueden mejorar tu hambre emocional, controlando la ingesta que ésta provoca. Gracias a ellos, podrás cuidar tu salud con las mejores garantías. Ahora, además, puedes seguir cuidando tu salud y tu figura con los mejores batidos y sus sabores. En comprarproductosherbal.es encontrarás los mejores productos Herbalife con increíbles ofertas. ¿Te animas a cuidar tu salud desde hoy mismo?

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